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23 de diciembre de 2025
Estaba embarazada de siete meses y no lo sabía: “Entré a la guardia por un dolor en el pecho y salí con una bebé en brazos”
Milagros Segovia llegó a la guardia del hospital y descubrió que estaba a punto de dar a luz. No tuvo síntomas previos ni controles. En esta nota, cuenta cómo vivió una maternidad inesperada, el peso de la culpa y cómo es su vida hoy, cuatro meses después.
Martina nació a las 12.40 del mediodÃa por cesárea. TenÃa 31 semanas de gestación, pesó 1,6 kilos y estaba sana. Milagros, en cambio, fue trasladada a terapia intensiva con un diagnóstico que hasta ese momento desconocÃa y que le dio nombre a lo que habÃa vivido sin saberlo durante meses: un embarazo crÃptico, acompañado de una Meses más tarde, ya en su casa con su bebé y su pareja, decidió contar lo que le habÃa pasado en redes sociales. Hizo una publicación en Instagram y, por la cantidad de mensajes que recibió, luego subió un video a su cuenta de TikTok. “Entré a la guardia por un dolor de pecho y salà con una bebé en brazosâ€, contó. La historia explotó. En diálogo con Infobae, repasa su experiencia Ãntima y extrema: desde que le dieron la noticia hasta las 72 horas crÃticas que atravesó después del parto y el momento en que conoció a su hija.
Hasta el nacimiento de Martina, en agosto pasado, la vida de Milagros transcurrÃa entre el trabajo, la pareja y una rutina que no incluÃa la maternidad como un plan inmediato. Los fines de semana salÃa a bares y boliches y tomaba alcohol, sin ninguna sospecha de embarazo. De hecho, una semana antes de dar a luz fue a un recital. “Hice todo lo que no debÃa hacerâ€, dice.A comienzos de 2020, casi un año después de colocarse el implante, Milagros intentó retirarlo, pero en el hospital se negaron. Volvió a consultar en 2022, cuando se cumplieron los tres años de colocación, y recibió la misma respuesta: no era necesario sacarlo porque, según le explicaron, ya no liberaba hormonas. Para seguir cuidándose, empezó a tomar pastillas anticonceptivas.
“En mujeres que dejaron de menstruar por el uso de hormonas, la ausencia de sangrado no funciona como señal de alerta y, por eso, un embarazo puede pasar inadvertido durante mucho tiempoâ€, explica a Infobae la ginecóloga De acuerdo con la especialista, el implante subdérmico puede generar amenorrea —es decir, la falta de menstruación— en muchas usuarias. “Es el método anticonceptivo más efectivo que existe, pero ningún método es 100% infalibleâ€, aclara. “Las fallas son extremadamente raras, pero pueden ocurrirâ€.
Salort advierte además que cuando una mujer pasa del implante a las pastillas anticonceptivas puede abrirse una ventana de riesgo. “La ovulación puede reactivarse antes de que las pastillas logren bloquearla por completo, incluso sin que aparezca la menstruación. Y si tiene relaciones sin otra protección, como el uso de preservativo, puede quedar embarazadaâ€, explica.Dos dÃas antes del nacimiento de su hija, Milagros ya habÃa pasado por la guardia. TenÃa los pies “muy hinchados†y fue a hacerse ver. Le diagnosticaron retención de lÃquidos y la mandaron a su casa con una recomendación simple: elevar las piernas y descansar. También le pidieron una baterÃa de estudios con los que debÃa regresar a la semana siguiente. Pero las molestias siguieron.
Alexis se enteró de que iba a ser padre cuando el personal del hospital le golpeó la ventanilla del coche. “Le dijeron: ‘¿Sos la pareja de Milagros? Ella va a quedar internada, asà que acompañanos, por favor, que te quiere ver’â€, recuerda ella. El recorrido por los pasillos del área de maternidad anticipó lo que venÃa. “Cuando llegó me estaban haciendo una ecografÃa y el corazón del bebé retumbaba por toda la habitaciónâ€, dice.
—Martina nació por cesárea. ¿Qué te acordás de ese momento?—Me pusieron la epidural. No me dolió, pero estaba muy asustada. Nunca habÃa entrado a un quirófano. Además, no dejaron ingresar a mi novio porque yo tenÃa la presión por las nubes y todo fue de urgencia. Yo lloraba y las enfermeras me acariciaban la mano y el pelo. “Tranquila, mamá, va a salir todo bienâ€, me decÃan. Cuando la sacaron, Martina pegó un grito. Ahà el cirujano me preguntó cómo se iba a llamar. Yo no podÃa parar de llorar. No tenÃa elegido un nombre, ni una ropita para ponerle.—Martina nació el viernes 15 de agosto con 1.610 kilos y enseguida se la llevaron a neonatologÃa. Ese primer dÃa no me la dejaron ver, pero me mostraron una foto: quedé loca. Yo, en cambio, empecé a complicarme. El sábado a la madrugada volvà a sentir el dolor de pecho por el que habÃa ido a la guardia. Me llevaron a terapia intensiva: tenÃa preeclampsia y sÃndrome de HELLP. Estuve ahà tres dÃas. Fue horrible. Era la única despierta de ocho. Estaban todos intubados. Uno se murió.
—Casi una semana después de que nació. Hasta entonces no podÃa verla, pero las enfermeras me llevaban el sacaleches. Los dÃas que estuve en terapia y casi todo el mes que ella estuvo en neonatologÃa tomó mi leche. Mientras tanto, aprovechamos ese tiempo para avanzar la obra en casa y armarle la pieza. También recibimos mucha ayuda: nos regalaron de todo, la cuna, el cochecito, ropa.
—Al mirar hacia atrás, ¿qué sentÃs al pensar en esos meses en los que no sabÃas que estabas embarazada?—¿Se pusieron de acuerdo rápido con el nombre?
—Cumplió 4 meses, ¿cómo llevas la maternidad ahora?
Para Maximiliano Ãlvarez (@duoenconsultorio), médico de planta del Servicio de obstetricia del Hospital Italiano de San Justo, el caso de Milagros no es excepcional, aunque sà poco frecuente. “El embarazo crÃptico fue descripto por primera vez a comienzos del siglo XVII y ocurre cuando una persona embarazada desconoce su estado y lo descubre en una etapa avanzada del embarazo o incluso al inicio del partoâ€, explica.
Ãlvarez señala que hay situaciones que pueden favorecer este tipo de embarazos: mujeres con alteraciones menstruales crónicas —como el sÃndrome de ovario poliquÃstico—, usuarias de métodos anticonceptivos hormonales, mujeres sin embarazos previos o en etapas de transición hormonal. Sin embargo, el principal riesgo no está en no advertir el embarazo en sÃ, sino en la falta de controles. “La ausencia de seguimiento prenatal dificulta la detección temprana de complicaciones maternas graves, como la preeclampsia o la diabetes gestacional, y también el diagnóstico de posibles anomalÃas fetalesâ€, advierte.