Domingo
23 de Agosto de 2026
EDITORIAL
23 de agosto de 2026
Detrás del crecimiento de las apuestas online existe una estructura cuidadosamente diseñada para estimular el consumo, generar demanda y convertir el juego en un producto disponible las 24 horas
Luego de la entrevista con nuestro medio, el Psic. Alejandro Matesich, comparte una valiosa reflexión sobre un tema que se vive en muchos hogares.
“Fue el mundial de las Apuestas”, parecía ser este el lema con el cual, se buscó concientizar sobre lo sucedido con respecto a las apuestas deportivas on line o más específicamente la ludopatía, los medios de comunicación solo reafirmaron que sostener que este evento deportivo que acontece cada cuatro años, está vinculado al juego: de apuestas on line.
La mirada puesta en el mundo de las apuestas, solo las promociona. El mundial si, fue su versión más voraz, por el bombardeo publicitario, que promocionaba el consumo en general; comidas, alcohol, compras, de todo. El mensaje era muy claro: CONSUMI.
El problema no son simplemente los jóvenes ni sus decisiones individuales. Detrás del crecimiento de las apuestas online existe una estructura cuidadosamente diseñada para estimular el consumo, generar demanda y convertir el juego en un producto disponible las 24 horas. Las plataformas, la publicidad, las promociones y la vinculación permanente de las apuestas con el deporte forman parte de un sistema que busca captar consumidores y sostener su participación.
El minuto 23 de cada partido: “Hydration break”, pausa publicitaria, tres sitios de apuestas ofrecen sus servicios y “beneficios”, ¡estás a tiempo de apostar! No se trataba del calor, los mundiales se juegan en tiempos de verano en el hemisferio norte desde hace ya cien años, se trató de una nueva y renovada oportunidad del capitalismo de hacer de las suyas, incitar a consumir; solo en un mundial de Estados Unidos se podría permitir algo así. Vivimos en una sociedad atravesada por una lógica de producción, mercado, oferta, demanda y consumo, en la que las apuestas se presentan cada vez más como una forma de entretenimiento, de oportunidad e incluso como una posibilidad de obtener dinero rápidamente.
Las apuestas deportivas, la ludopatía, el consumo problemático, las adicciones, no suceden en nuestra sociedad porque “el juego es adictivo” o porque “las drogas son adictivas”; sucede porque a la vez que existe toda una estructura que de forma explícita y en otros casos implícita promociona este tipo de prácticas y fenómenos, también desincentiva otras actividades o formas de producir, que no sean las ligadas al consumo de algún bien material; en otras palabras, quita oportunidades, restringe posibilidades.
Que los jóvenes (y no tan jóvenes) apuesten, y vean en ello la oportunidad de “ganar plata fácil”, “pegar el bombazo”, “tener éxito”, ¿es solo consecuencia de que los jóvenes de hoy “viven así el deporte” ?, o, estas búsquedas de solución inmediata, ¿nos hablan de un intento de salida rápida de una etapa transicional de la vida, donde a la par que aún se adolece de muchas herramientas y recursos, se demanda resultados y “hacer algo con el tiempo”? Pensar la ludopatía también implica mirar más allá de quien apuesta. Implica preguntarnos por el sistema que convierte el juego en negocio, la atención en mercancía y el tiempo libre en una nueva oportunidad.
Autor: Matesich Alejandro/ Psicólogo / Especialista en Adiciones. Egresado UNT-
MP: 2896