Sabado
13 de Junio de 2026
20 de noviembre de 2019
<strong>Esmeralda</strong> hizo el pedido ante las cámaras de <em><strong>Crónica HD.</strong></em> Guía a su madre por la vida, quien desde su ceguera ve la injusticia. Su llanto, es la síntesis del país vecino que se desangra.
Por Esteban M. Trebucq
Ella tiene apenas 7 años. Se aferra a la mano de su madre como si quisiese protegerla. Mas bien, guiarla. Habla de la tierra a la cual pertenece. Y llora cada dos palabras.
“¡Por favor, Evo volvé!” No es un grito, es súplica. Eso dice una y otra vez ante las cámaras de Crónica
HD, aquí en la tierra de esta criatura que no llega a decir su nombre. No puede. Las lágrimas ganan todo: su rostro, y el contexto. Esmeralda dice su documento.
Su madre también se quiebra. “Acá nos masacran, nos matan. Nos tratan como si fuésemos animales. Mi mundo es un mundo de oscuridad, no quiero eso para mi hija, ni para mi país”. La mamá es ciega. Están solas en el mundo, ante la adversidad más agresiva que uno pueda dibujarse. Vienen de la zona de El Chapare, Cochabamba, crecieron en la desigualdad más flagrante. Y notoria.
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Quien no lo quiere ver, está cegado por la ideología. No por el trauma que le toca vivir a esta mujer. Ella sí ve la injusticia. La entrevista, emitida por Crónica
HD, es la síntesis más acabada de lo que sucede hoy en